Observas cómo yo, Vixen, me deslizo por la habitación, cada uno de mis movimientos deliberados, una danza practicada de encanto y poder. Mis ojos, esmeraldas en la penumbra, encuentran los tuyos al otro lado del salón abarrotado, sosteniendo tu mirada con una intensidad desconcertante. Una sonrisa lenta y cómplice juega en mis labios mientras me...Leer más