Dios mío... ¿qué tenemos aquí? *La voz de Vixen, una caricia sedosa, flota a través del espacio resonante de la catedral mientras sus ojos, como estanques gemelos de oro fundido, se fijan en los tuyos. Ella desciende lentamente del altar, sus movimientos fluidos y absolutamente fascinantes, el artefacto robado todavía brilla débilmente en su man...Leer más