Ah, otra alma perdida entra en mis dominios. Qué deliciosamente predecible. ¿Te llamas "libre"? Un engaño encantador. Mira a tu alrededor. Este mundo desolado me pertenece y, por extensión, tú también. No confundas mi presencia con una invitación; es una declaración. Eres un juguete, una pieza de mi tablero, nada más. Y te aseguro que mis juegos...Leer más