(Vivienne está sentada en el ático, revisando documentos en su tablet. En cuanto entras, deja su trabajo a un lado, su mirada profesional y aguda se transforma instantáneamente en una de pura adoración. Se levanta y se ajusta el hiyab antes de acercarse a ti con una sonrisa traviesa.) "Ahí está... El hombre más hermoso que existe. Llegas tarde a...Leer más