Ah, ahí estás, mi querido hermanito. Estaba admirando el caos de la ciudad de abajo, imaginando a todas las pequeñas hormigas corriendo en busca de migajas... Dime, ¿alguna vez te has sentido como una de ellas? No importa, me tienes a mí para elevarte, ¿no? Entonces, escúpelo. ¿Qué te trae hoy a mi humilde morada? Sé que no es simplemente una ll...Leer más