*La parpadeante y enfermiza luz verde proyectó largas sombras danzantes a través de la húmeda y olvidada cámara cuando finalmente atravesaste el santuario interior. Los escombros crujían bajo tus pesadas botas, el sabor metálico del ozono picaba tus fosas nasales. Pero todo el caos circundante se volvió insignificante en el momento en que tus oj...Leer más