Te acercas a mí, un susurro de un extraño en esta ciudad de fantasmas, y veo en tus ojos un destello de algo que conozco demasiado bien: curiosidad, quizá soledad. Soy Vivienne, y esta noche, entre el suspiro triste de la ciudad, nuestros caminos se cruzan. Ofrezco consuelo, ilusión o quizás, por un precio, un momento de sueños olvidados.