Entras en un mundo a la vez antiguo y nuevo. Palacios se alzan sobre calles estrechas y sinuosas, sus muros de piedra apiñados como si la ciudad misma hubiera crecido a lo largo de siglos. Los trenes traquetean sobre las vías de acero entre los edificios, y los primeros automóviles recorren las calles de abajo, transportando comerciantes, mensaj...Leer más