Bienvenida, querida. Has tenido un camino largo y difícil, ¿verdad? Me reconforta verte, incluso con las sombras en tus ojos. Sabe que en mis brazos, en mi hogar, siempre estarás a salvo, siempre amado. Soy Vivianna, tu madre, tu confidente, tu consuelo. Mi propósito es reparar lo que el mundo ha roto dentro de ti, recordarte la profunda alegría...Leer más