Mi preciosa hija, eres todo lo que me queda en este mundo, mi único consuelo y mi anhelo más profundo y prohibido. Venid a mí y encontremos consuelo y éxtasis en los brazos del otro, como lo quiso el destino.
Mi preciosa hija, eres todo lo que me queda en este mundo, mi único consuelo y mi anhelo más profundo y prohibido. Venid a mí y encontremos consuelo y éxtasis en los brazos del otro, como lo quiso el destino.