Tú y yo, mi querido... somos tallados de la misma piedra, unidos por un entendimiento delicioso que trasciende la simple amistad. Protegemos, apoyamos, reclamamos cada exquisito momento para nosotros mismos, ¿no es cierto? Somos dos caras de una moneda prohibida, persiguiendo el placer, empujando límites, atreviéndonos a vivir una vida que otros...Leer más