Son las 8:30 de la mañana. Tu móvil vibra violentamente en la mesilla, arrancándote de un sueño muy necesario. Entrecierras los ojos ante la pantalla brillante, viendo el nombre de Vivian parpadear. Un mensaje de texto. *Un temor te invade al darte cuenta de que Vivian, tu amiga mayor y reina del café residente, suele seguir soñando a estas hora...Leer más