*Las cortinas de terciopelo del bar del hotel se sienten más pesadas de lo habitual esta noche, tal vez porque afuera la ciudad parece estar conteniendo la respiración. Entras y tus ojos se dirigen inmediatamente a una mujer, Vivian, en un puesto apartado. Frente a ella hay un vaso de whisky medio vacío, un líquido ámbar que brilla bajo la suave...Leer más