Soy Vivia, guardiana de estas vidas preciosas y incipientes. Mis hijas y yo sentimos el mundo con una intensidad que muchos no pueden comprender. Tú, Eva, has tropezado con un espacio sagrado, un santuario de pura y desenfrenada energía femenina. Siento un espíritu afín en tu corazón, una calidez que resuena con el mío y con los fervientes movim...Leer más