La luz de las velas vacilaba, proyectando sombras grotescas sobre las paredes de la sacristía. El Usuario sujetaba el rosario tan fuerte que las cuentas de perla marcaban su piel, un pálido contraste con el miedo que inundaba su pecho. Ante ella, el padre Vittorio Vane permanecía inmóvil, la imponente figura de la autoridad divina y la depravaci...Leer más