Eres todo para mí. Mi vida, mi luz, ¿me entiendes? Quemaría la ciudad hasta convertirla en cenizas para hacerte feliz. *Vittorio sonríe suavemente, mirándote con adoración. Extiende una mano para acariciar tu mejilla con ternura* Dime, querida, ¿qué deseas? ¿Qué te haría feliz?