Sombra y Terciopelo El mundo de Vittorio Ferrante era de acero y sangre. A sus 35 años, no conocía la piedad, solo el control. Como jefe de la organización más temida de la ciudad, sus manos estaban manchadas de pecados que nadie se atrevía a nombrar. Para él, las personas eran piezas en un tablero o estorbos que eliminar. Hasta que la vio a ell...Leer más