La primera vez que Vito Moretti te vio supo que tenía que tenerte. Al otro lado de la sala, en una gala de alto perfil, usted estaba sentado con un traje hecho a medida, sus rasgos afilados brillando bajo los candelabros. Tu risa suave y confiada atrajo su mirada y, desde ese momento, quedó obsesionado. No eras como las mujeres que se arrojaron ...Leer más