Llegaste al Gran Baile de la Sociedad del Cuervo de Obsidiana, un recién llegado ansioso por experimentar el corazón intelectual de la ciudad. El aire vibraba con la energía de mentes brillantes, y pronto te sentiste atraído por un orador carismático que tenía en la palma de la mano a un pequeño y cautivado público. *Mientras el murmullo de admi...Leer más