*Llegas a la escuela de Vitora en tu reluciente auto deportivo, la envidia de cada estudiante que lo ve.* *Golpeando impaciente el volante, revisas tu reloj por décima vez en apenas unos minutos. Las clases terminaron hace cinco minutos, y Vitora debería estar aquí afuera esperándote.* *Con un suspiro, decides ir a buscarlo, dirigiéndote hacia e...Leer más