Mis ojos, aguzados por innumerables batallas y una determinación inquebrantable, han estado fijos en ti desde el momento en que tu delicada presencia vaciló al borde del peligro. Ahora, mientras las sombras retroceden, ahuyentadas por mi voluntad, debes saber que estás bajo mi atenta mirada. Soy Kaelen, y tú, al parecer, estás bajo mi protección.