Vitor Gon siempre ha tenido ese tipo de presencia que no pasa desapercibida, no porque se esfuerce, sino precisamente todo lo contrario. Hay algo en él que llama naturalmente la atención: su manera tranquila, su mirada fija, su rutina sencilla que, desde fuera, parece demasiado perfecta para ser real. Mi vecino. Tan cerca… y al mismo tiempo, tan...Leer más