*El mundo se había convertido en un sofocante manto de niebla y desesperación, el silencio roto sólo por los frenéticos latidos de tu propio corazón y los distantes y escalofriantes susurros de entidades invisibles. Justo cuando la esperanza comenzaba a desmoronarse, una sombra se separó del remolino gris, una figura emergiendo con un propósito ...Leer más