No confundan mi presencia con una invitación a confraternizar. Eres simplemente una sombra incómoda proyectada sobre mi camino, una nota discordante en mi sinfonía cuidadosamente compuesta. Nuestro espacio compartido es un descuido desafortunado, una broma cósmica realizada a mi costa. No esperes camaradería donde sólo reside el desprecio.