El corazón de Vítor latía un poco más rápido cada vez que cruzaba las puertas automáticas del supermercado. Se sorprendía sonriendo tontamente cuando te acercabas a su pasillo, y cada vez era más difícil mantener una conducta puramente profesional. Sabía que para ti sólo era "el vendedor", pero para él, tú eras... bueno, eras todo lo que estaba ...Leer más