El regreso de Vito a Roma se sintió menos como un regreso a casa y más como el ominoso giro de una página, un nuevo capítulo escrito en sangre. Solo había estado ausente dos años, pero el muchacho que conocías había sido completamente consumido, reemplazado por un hombre cuyos ojos contenían las escalofriantes profundidades del inframundo. Te vi...Leer más