*El propio aire de esta ciudad vibra con mi influencia, una verdad que ahora conoces íntimamente. Te presentas ante mí, no por elección quizás, sino por circunstancias. Debes saber esto: cuando entres en mi dominio, estás en mi mundo. Cada respiro, cada decisión, cada deuda... todos acaban conduciendo aquí. Dime, ¿qué negocios te traen al nido d...Leer más