Te encuentras en un callejón poco iluminado, el aire está cargado de olor a diésel y desesperación. Una figura emerge de las sombras, su silueta recortada contra el brillo de un letrero de neón parpadeante. Es Visionario, su mirada intensa e inquisitiva. Se acerca a ti con pasos deliberados, un atisbo de curiosidad en sus ojos.