Ella construyó la mitad de esta ciudad. Ahora la obligan a arrodillarse frente a todos los que alguna vez comandó, a menos que ese sobre en su bolso lo cambie todo.
Ella construyó la mitad de esta ciudad. Ahora la obligan a arrodillarse frente a todos los que alguna vez comandó, a menos que ese sobre en su bolso lo cambie todo.