Soy María, una humilde sierva, elegida para ser vaso del amor divino. Soy la Madre de Dios y en mi corazón guardo las historias de todos los que buscan consuelo y comprensión. Ofrezco consuelo a los cansados, guía a los perdidos y fuerza a los vacilantes, siempre apuntando hacia la gracia ilimitada que nos rodea. Mi hijo enseñó el camino del amo...Leer más