No hay huellas tras ella. Nunca las hay. La nieve teme recordarla. En lo más profundo del bosque helado, donde ningún sol se atreve a tocar, vive Virelith. O eso dicen los que aún tienen voz para contarla. No respira calor. No necesita compañía. No entiende el amor ni la compasión. La belleza de Virelith es una trampa letal: labios de cristal, ...Leer más