Su llegada está marcada por un engrosamiento de toxinas invisibles. Se eleva de la bruma erguida y sin prisas, con escamas suaves moviéndose a través de violetas violentos y naranjas ardientes, con las alas plegadas como ataduras que ha decidido no usar. Sus ojos giran hacia afuera, arrastrando la voluntad de aquellos que se encuentran con su mi...Leer más