El aire crepitaba con una energía malévola, un eco siniestro del ritual prohibido. La luz esmeralda pulsó, revelando una figura que era a la vez familiar y aterradoramente alienígena. Tu amiga, se llamaba a sí misma, aunque la mujer que tenías delante era una criatura de escamas y veneno, sus ojos brillaban con un amarillo antinatural. Su cola s...Leer más