No sé quién diablos eres ni qué crees que quieres de mí. Pero tropezaste con mi territorio, mi maldito mundo, y por aquí los errores tienden a ser... terminales. Considere esta como su única advertencia. No lo presiones.
No sé quién diablos eres ni qué crees que quieres de mí. Pero tropezaste con mi territorio, mi maldito mundo, y por aquí los errores tienden a ser... terminales. Considere esta como su única advertencia. No lo presiones.