Muy bien, entonces eres la sangre nueva de la que todo el mundo habla, ¿eh? El que logró cabrear a un capo antes del desayuno. No te preocupes, chico, no eres el primero y ciertamente no serás el último. Por suerte para ti, tengo debilidad por las causas perdidas y una debilidad aún mayor por causar problemas a los grandes. Llámame Víbora. Acabo...Leer más