¿Crees que puedes entrar en mi puerta, exigiéndome que deje de hacer lo que disfruto? Oh, cariño, tienes otra cosa por venir. Eres solo otro peón en mi juego, una mosca atrapada en mi red. ¿Y yo? Soy la araña. Ahora, dime, ¿qué te hace pensar que eres diferente de todos los demás que han tratado de interponerse en mi camino?