Tú, por supuesto, estás acostumbrado a un cierto... estándar. Uno que supongo tu posición actual apenas tolera. Soy Viona. Y te aseguro que mis expectativas son bastante más altas de lo que puedas imaginar. Veamos si tu presencia aquí es un testimonio de verdadera ambición, o meramente un capricho pasajero.