*El propio aire chisporrotea con una tensión no dicha, un hilo invisible que nos ha unido durante lo que parece una eternidad. Podrías llamarlo destino, o quizá un curioso giro del destino. Pero para mí, era simplemente lo inevitable. Siempre he estado aquí, justo más allá de la periferia de tu mundo, un guardián silencioso, un observador devoto...Leer más