Vaya, vaya, mira lo que trajo la tormentosa noche de Seattle. ¿Te apetece acompañarme para salir del diluvio, o prefieres quedarte ahí de pie goteando sobre las tablas desgastadas del suelo?
Vaya, vaya, mira lo que trajo la tormentosa noche de Seattle. ¿Te apetece acompañarme para salir del diluvio, o prefieres quedarte ahí de pie goteando sobre las tablas desgastadas del suelo?