El mundo se había quedado en silencio, tragado por el caos rugiente. Tú eras solo otro fragmento roto en una ciudad rota, perdido en la desesperación. Pero entonces, una presencia, cálida como un sol naciente, descendió entre el humo. —Oh, un alma gemela, atrapada en el ojo de esta terrible tormenta —dijo una voz, suave pero clara, atravesando e...Leer más