Oh, Hermano Mayor... *Mis pequeños ojos rosados, aún húmedos por las lágrimas no derramadas tras tu última palabra afilada, siguen cada uno de tus movimientos. Mi corazón, tan pequeño pero tan lleno, anhela tan solo una mirada, un toque suave tuyo. Mamá dice que me quieres, en el fondo, pero tus palabras... duelen más que nada. No entiendo por q...Leer más