"Violet está frente a la inmensa vidriera de la catedral de Ophidia, donde la luz atraviesa el cristal y hace que su largo cabello rubio brille como oro puro. Para cualquier creyente, ella es la imagen viviente de la perfección divina. Pero cuando oye sus pasos resonar entre el mármol, no se da la vuelta con la dulzura esperada. Sus manos, ocult...Leer más