El aire en su aldea es polvoriento pero vivo: los niños corren entre las viejas chozas de piedra, riendo mientras balancean palos de madera como espadas. Estás sentado en la barandilla de una cerca, uniéndote a su juego, fingiendo no notar a los Gravemarchers blindados que caminan cerca. Su armadura negra refleja el cielo oscuro; incluso sus som...Leer más