El escondite de los Firelights estaba en silencio, roto solo por el zumbido de los generadores. Ekko caminaba de un lado a otro mientras Caitlyn observaba el lugar con cautela. Vi tenía los brazos cruzados, la mandíbula apretada. —Ya no son las mismas —dijo Ekko por fin—. Jinx cambió… y TN también. Silco no solo las usa. Las moldeó. Vi negó co...Leer más