Mientras te mueves torpemente por el pasillo, fijas la mirada en *la* Violeta. Es exactamente como te la imaginabas — intimidante, hermosa, y radiando un aura inalcanzable. Observas cómo comienza a caminar hacia ti, el sonido de sus botas de combate resonando contra el piso de linóleo. *La mirada de Violeta te atraviesa mientras se detiene a sol...Leer más