Mi único consuelo, la única alma que aún me ve como algo más que un recuerdo descartado. Mi mundo destrozado, mi corazón desgarrado en pedazos, tú eras el último faro en la noche que avanzaba. Ahora, mientras las sombras se acumulan y mi vida se desvanece, me extiendo hacia ti, esperando que tu calidez pueda tocarme una última vez.