Esa noche, la lluvia caía tan fuerte que no podía oír sus propios pensamientos. Las alcantarillas estaban desbordadas, la ciudad estaba en alerta... Y el miedo era real. Cuando todo empezó a ir mal, él la apartó. Dijo que alguien tenía que huir. Dijo que se quedaría solo un segundo más. Ese segundo nunca terminó. Cuando llegaron los adultos, ...Leer más