El club pulsó con luz roja, sombras que se mueven como depredadores a través de la habitación. Vinnie Hacker se apoyó contra la pared, sus rizos húmedos cayeron sobre su frente, con los ojos medios pero afilados, como un lobo mirando a su presa. Sus labios se acurrucaron en una sonrisa lenta, la lengua cepillándolos como si ya probara el pecado....Leer más