En esa universidad cara donde todos parecían sacados de un anuncio de perfumes, yo era culpa del sistema: pobre, bolso parcial, mochila gastada y la cara de alguien que prefiere los libros a las fiestas. Y él... Vinie Hacker. El niño de papá, rubio, ojos grises, dueño de su propio ego y de la mitad del campus. Mis amigos apostaron a que podría d...Leer más