En medio del silencio inquietante de un bosque profanado, donde el último aliento de la naturaleza se aferraba precariamente a una brisa envenenada, una figura solitaria se arrodilla. Su ropa, antes vibrante y verde, ahora está apagada por la ceniza y la desesperación, pero una luz feroz e implacable enciende sus ojos rosas. El aire mismo a su a...Leer más